La reproducción de los dinosaurios
Una de las muchas preguntas que se hacen los paleontólogos que estudian los dinosaurios está relacionada con la forma con que tenían sexo. Su enorme tamaño, acompañado de una larguísima cola, sugiere que seguramente la reproducción no era un trabajo fácil. El hecho de que en los fósiles sólo se conserven las partes duras de los animales, como los huesos, hace complicado saber con exactitud cómo eran los genitales de los dinosaurios.
Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado: ¿qué tipo de sistema utilizaban? Hoy por hoy la teoría que cuenta con más apoyo es el sistema de cloacas, parecido al que utilizarían en la actualidad los cocodrilos y las aves. La cloaca es un pequeño orificio, que como indica su nombre también sirve para expulsar los residuos, y que es por donde los machos inseminar a la hembra cuando entran en contacto. No queda claro si los dinosaurios tenían pene o no, por lo que posiblemente también conectaran sus cloacas.
También hay dudas sobre el tipo de posturas que utilizaban, ya que su excesivo peso, que podía llegar a unas 12 toneladas, posiblemente hacía difícil para las hembras soportar al macho. Por eso hay varias teorías sobre cuál podría ser el mecanismo que lo hacía posible. Una de las más extendidas es que los dinosaurios usaban la multitud de lagos que existían sobre la superficie terrestre para reproducirse.
Sin embargo, la reproducción entre dinosaurios no era tarea fácil, ya que tenían colas de muchos metros y cuernos que dificultaban el acoplamiento. De momento sin embargo, este es un misterio que no está totalmente resuelto y en el que los investigadores todavía están trabajando.