Los dinosaurios de Fumanya y su relación con el carbón

Si queréis pasar un día descubriendo la huella que los dinosaurios dejaron en nuestro territorio, debéis visitar el Centro de Interpretación Dinosaurios de Fumanya, que os ayudará a entender la riqueza del impresionante yacimiento paleontológico con más de 3.500 huellas de dinosaurios de más de 65 millones de años.

Entre 1975 y 1986 en Fumanya hubo una explotación minera a cielo abierto y gracias a ella, en 1985 Lluís Viladrich y su mujer, que pertenecían al colectivo Berguedà de Ciencias Naturales, descubrieron las huellas. Durante un paseo por la zona del cuello de Fumanya se fijaron en unos hoyos en la pared inclinada. Aquel serie de agujeros redondeados presentaban una cierta ordenación y situación en varias pistas. Seguidamente, supusieron que se podría tratar de huellas de animales. Actualmente Fumanya se encuentra a 1.500 metros de altitud, en pleno Pirineo, pero hace 71 millones de años se encontraba a nivel de mar, por lo que muchos dinosaurios pasaban por la zona siguiendo la línea de costa.

La relación entre los dinosaurios y el carbón es directa: ellos desaparecieron hace 65 millones de años, a finales del Cretácico, que es el período en que se formó el lignito y en el que la formación geomorfológica de los Pirineos verticaliza lo que había sido una llanura fluvial. Esta es la extraordinaria relación entre geología, minería y paleontología: entre los Pirineos, los dinosaurios y el carbón.

El yacimiento de Fumanya, en el término municipal de Fígols, fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) en 2014, y forma parte de la candidatura que aspira a ser patrimonio natural de la Humanidad de la UNESCO, conjuntamente con otros yacimientos de icnitas de la península ibérica.